A diario

02 abril, 2009

Paseo Familiar




Hace más de un año que no había vuelto por estos lados. Y hoy vengo a contar una historia. La historia de una familia, algo grande, aclanada, gritona, pero en el fondo muy buena, que cierto día salió a pasear. Y como toda historia que se precie, ésta comienza así:


Había una vez un rey, llamado Renzo, que vivía en su antiguo castillo medieval junto a la reina Elisabetta y a dos de sus hijos, el príncipe Ramiro y la princesa Mareta. Sus hijas mayores, las princesas Moira y Annagrazia, habían sido desposadas por apuestos pretendientes y habían partido a sus propios castillos, construidos para las numerosas familias que, se esperaba, habrían de tener.


Pese a que las tierras del reino no eran muy numerosas, el astuto y sabio rey se las había ingeniado para mantener a su familia rodeada de los lujos mínimos que se requiere para sostenerse en la alta sociedad, y aunque muchas veces se vieron rodeados de dificultades, él se sentía orgulloso de haber podido casar a sus hijas con hombres de bien, respetuosos de las tradiciones familiares.

Este Rey era a veces un poco gruñón y solía inmiscuirse en los asuntos de los príncipes, quienes no veían con buenos ojos la constante presencia de su señor padre en lo que consideraban debían ser sus decisiones. Especial molestia mostraba la princesa Moira, cada vez que su padre opinaba acerca de su forma de vivir. Moira quería mucho a su padre, pero no por ello permitiría este tipo de intromisiones. Así, cada vez que se sentía invadida en lo que ella consideraba su intimidad, no dudaba en alzar su voz y manifestar abiertamente esa rabia. Lo mismo ocurría si su madre o alguna de sus hermanas hacían comentarios o preguntas sobre su vida. Moira siempre fue muy celosa de su privacidad.

La reina Elisabetta provenía de las lejanas tierras del sur, donde su padre tuvo gran fortuna en el pasado. Pero, poco a poco, y debido a algunos negocios que resultaron poco prósperos, fue perdiendo todo lo que alguna vez tuvo, hasta terminar sólo con algunas monedas de oro. La reina Elisabetta no pudo heredar ninguno de los bienes que pertenecían a su familia, porque las pocas cosas que fueron conservadas, sus hermanos se encargaron de apropiárselas y malgastarlas, con estilos de vida muy poco ortodoxos.

Y aunque los bienes materiales nunca abundaron, siempre estuvo presente el sentido de unión familiar, que los acompaña hasta el día de hoy, y que se manifiesta en los almuerzos familiares, en los que la reina se esmera en la preparación de deliciosos manjares para sus hijos y nietos, el rey se dedica a disfrutar junto a los niños y el heredero y las princesas conversan sobre distintos tópicos, tal como lo hacían cuando todos vivían juntos. El rey padre se sienta en la cabecera de una gran mesa, donde la familia disfruta, no sólo de la comida, sino también de la presencia de unos y otros.


Fue así como la familia del astuto Renzo comenzó a planear un paseo. Las princesas y el príncipe manifestaron el deseo de pasar algunos días con sus padres y compartir, tal como lo hicieran cuando eran más pequeños y salían por varios días en la Carroza Real, para conocer las comarcas del norte.

La princesa Annagrazia encontró una hermosa propiedad cerca del mar, ideal para los planes que tenían. De esta manera, partieron en busca del descanso y la entretención. Como la familia ahora era más grande, ocuparon varias carrozas, para poder trasladar a los hijos de Moira, Franca y Agapito, y al pequeño Tomasso, que su madre Annagrazia cargó en sus brazos casi todo el camino.

Ninguno conocía la propiedad, pero había una muy buena disposición para disfrutar en familia.

El paseo resultó ser una muy grata experiencia para todos. Los niños fueron los más felices, porque podían jugar junto a sus abuelos y tíos. Y los príncipes aprovecharon para compartir y recordar viejos tiempos. Recordaron anécdotas infantiles, tradiciones familiares, momentos especiales y rieron de buena gana, acompañados del esposo de Annagrazia y de la novia de Ramiro, con quienes compartieron todas estas experiencias. Uno de los momentos más recordados lo protagonizaron las princesas Anngrazia y Mareta, quienes se dedicaron a saltar en una cama elástica, como dos alegres y traviesas niñas. El esposo de Moira, quien no pudo acompañarlos desde un principio, se unió a ellos al final, compartiendo algunos instantes de alegría junto al gran clan de Renzo. Y pese al cansancio que significa organizar a esta gran familia, todos estuvieron de acuerdo en que fue un lindo y especial fin de semana, para ser recordado y repetido en un futuro no muy lejano.
Al final, sólo quedan los recuerdos de lo que fueron unos días en familia, plasmados en hermosas imágenes.



04 enero, 2008

"La vida es un ratico"



Que cambie todo pero no el amor,
es la mision mas grande que tenemos tu y yo
en esta vida, que aprender, entender y saber
Porque estos tiempos son dificiles y es mas escaza a la verdad

Que cambie todo pero no el amor,
nuestra familia es más importante, ya lo sé
y la debemos proteger y volver a tejer
Porque estos tiempos son dificiles y es más escaza a la verdad
Porque estos tiempos son dificiles y estamos sentados tan lejos el uno del otro
Porque estos tiempos son dificiles y estamos atados de manos y corazón

No dejemos que se nos acabe que todavia hay muchas cosas por hacer
No dejemos que se nos acabe que la vida es un ratico, un ratico nada más
No dejemos que se nos acabe que vienen tiempos buenos y los malos ya se van, se van, se van....
Quedate tu....!!!

Que cambie todo pero no el amor,
es todo lo que yo te pido, no te pido más
Dame la mano por favor no me dejes caer
Porque estos tiempos son dificiles y es mas escaza a la verdad
Porque estos tiempos son dificiles y estamos sentados tan lejos el uno del otro
Porque estos tiempos son dificiles y estamos atados de manos y corazón

No dejemos que se nos acabe que todavia hay muchas cosas por hacer
No dejemos que se nos acabe que la vida es un ratico, un ratico nada más
No dejemos que se nos acabe que vienen tiempos buenos y los malos ya se van, se van, se van....

No dejemos que se nos acabe que todavia hay muchas cosas por hacer
No dejemos que se nos acabe que la vida es un ratico, un ratico nada más
No dejemos que se nos acabe que vienen tiempos buenos y los malos ya se van, se van, se van....
Quedate tu....!!!


(Juanes – La vida es un ratico)

03 diciembre, 2007

Libertad






Hace varios días que tengo una idea rondando en mi cabeza, una idea que escuché o leí hace mucho tiempo, pero que no me había detenido a reflexionar:

“Si amas algo, déjalo libre; si vuelve a ti es porque es tuyo, si no vuelve es porque nunca lo fue”

Me puse a buscar el significado de la palabra libertad en Internet y encontré algunas definiciones.

En Wikipedia dice: “La palabra libertad designa la facultad del ser humano que le permite decidir llevar a cabo o no una determinada acción. En otras palabras, lo que permite al hombre decidir si quiere hacer algo o no, lo hace libre, pero también responsable de sus actos”.

Guillermo Cabanellas al respecto nos dice: se trata de la "facultad humana de dirigir el pensamiento o la conducta según los dictados de la propia razón y de la voluntad del individuo, sin determinismo superior ni sujeción a influencia del prójimo o del mundo exterior".

Según el diccionario de la Lengua Española, libertad es la “facultad que tiene el ser humano de obrar o no obrar según su inteligencia y antojo”.

En las tres definiciones anteriores, hay un concepto que se repite y que tiene que ver con la principal característica de esta palabra: facultad. La libertad es una facultad propia del ser humano y de ningún otro ser en la Tierra. En otras palabras, la raza humana tiene la posibilidad de ejercer este poder o derecho.

Esta idea es básica a la hora de entender la frase que ha estado rondando en mi cabeza. Si amas algo, déjalo libre. ¿Pero libre para qué? Libre para decidir dónde, cómo y con quién quiere estar.

Hace dos años escribí un post que se llamó Amar es una decisión. En él yo afirmé que amar es un verbo y que implica tomar una decisión. Cuando dos personas se casan, deciden amarse, deciden comprometerse el uno con el otro, en un acto libre y espontáneo. Y esas dos personas seguirán juntas mientras respeten esa promesa de compartir los buenos y malos momentos de la vida, mientras respeten esa decisión que tomaron utilizando esa facultad.

Pero además, existe otra variable que no explicité en esa oportunidad y que tiene que ver con dar la libertad al otro para que renueve esa promesa a diario, para que él o ella decidan si quieren seguir amando y si quieren seguir comprometiéndose. Y creo que ésta es la idea que se plantea en esa frase.

Cuando decimos que amamos a alguien, normalmente nos creemos dueños de esa persona, dueños de su tiempo, de su sacrificio, de sus decisiones, de sus actos e incluso decimos que esa persona nos pertenece. No logramos entender que el mayor acto de amor radica en darle la completa libertad para que decida lo que quiere, para que decida si quiere o no pertenecernos.

Y al decir esto, no puedo dejar de recordar al Hombre que ha realizado la mayor entrega por amor: Jesucristo. Él, en su infinito amor, no sólo sufrió y luego murió por amor a nosotros, sino que también nos dio la facultad de dirigir nuestro pensamiento y nuestra conducta según nuestra propia razón y voluntad. Él no nos obligó a seguir su ejemplo, sino que nos invitó a caminar por la senda que trazó. Somos nosotros los que diariamente dirigimos nuestras acciones a nuestro antojo, sin ninguna presión, y nos hacemos responsables por cada una de esas acciones. Y somos nosotros los que, cada cierto tiempo, nos damos cuenta que sólo Su camino es el que nos hará completamente libres, porque en Él está la verdad. Y aunque muchas veces nos alejamos de Dios con nuestras decisiones, siempre nos ha dado la oportunidad de volver a Él.

La gran diferencia que tenemos con Nuestro Padre es que los seres humanos somos imperfectos y constantemente nos alejamos de lo que Jesús nos enseñó. No somos capaces de dar esa libertad al otro y muchas veces no nos hacemos responsables por las decisiones que libremente tomamos.

¿Debemos, entonces, amar plenamente, dando la libertad para que nos amen? ¿Podremos de esta manera llegar a sentir que también a nosotros nos dan esa libertad?

15 noviembre, 2007

Círculo de Amigos





Desde hace tiempo que quiero escribir un par de líneas dedicadas a todos aquéllos que me quieren y que se han preocupado por mí. Y no sólo por mí, sino también por la Fran, por Agustín y por Felipe. Es realmente increíble percibir el cariño de todos y la buena disposición para escuchar, aconsejar o simplemente estar presente y compartir un momento.

Son tiempos difíciles para nuestra familia, pero nos hemos dado cuenta que hay muchas personas dispuestas a acompañarnos en el dolor, a secar nuestras lágrimas, a hacer una llamada preguntando cómo estamos, a prestarnos un libro que nos pueda ayudar, a aceptar que pudimos habernos equivocado y acompañarnos a buscar el camino correcto, a esperar junto a nosotros que pase la tormenta recordándonos que después de la lluvia siempre sale el sol, a prestarnos su hombro como apoyo para seguir caminando, a aguantar nuestra pena, rabia, miedo y mal humor con mucha paciencia, a abrazarnos cada vez que lo necesitamos, a rezar por nosotros, a esperar que las cosas mejoren. Se siente realmente bien saber que hay gente que permanece cerca por si la necesitamos. Es como estar rodeados por un verdadero círculo de amigos que te protege y te cuida, aunque sabemos bien que las heridas de una caída las llevaremos siempre nosotros.

Muchas gracias amigos, amigas, hermano, hermanas, papá, mamá, tíos, tías, primos, primas, compañeros, compañeras… gracias especiales a Dios por colocar a cada una de esas personas en nuestro camino y por enseñarnos a cultivar buenas amistades.

Pase lo que pase, sabemos que contamos con ustedes…

30 octubre, 2007

Separación



Siento la tristeza en el ambiente. Miro a mi alrededor y sólo veo la pena reflejada en cada ser y cada cosa que cruza mi camino. Creo que es un reflejo de lo que siente mi corazón cansado. Cansado de remar hacia un lado distinto al tuyo, cansado de intentar hacer que cambies el rumbo, cansado de esperar que las cosas mejoren.

Llevo mucho tiempo avanzando (o creyendo que avanzo) por un mar de turbulencias, remando por un camino que yo creía me conducía a mi destino. Pero en vez de llegar a ese lugar anhelado, me he dado cuenta que todo el esfuerzo y el trabajo puestos en ello no han servido más que para desgastarme y, de paso, desgastar también nuestra relación.

En todo caso, no me arrepiento de nada, porque creo que es mejor quemarse por lograr algo, que nunca haberlo intentado siquiera.

Tal vez separar nuestros caminos sea una condición necesaria para poder avanzar hacia donde vamos (aunque aún no tengo claro a dónde conducen), quizás la pena que hoy sentimos se transforme luego en alegría, quién sabe si mañana esos mismos caminos se vuelven a fundir en uno solo. Lo cierto es que hoy hemos tomado una decisión, pensando en nuestro bienestar, pero sobretodo, en la paz de nuestros hijos. Es a ellos a quienes buscamos proteger, es a ellos a quienes les debemos una explicación, es a ellos a quienes amamos más que a nada y es por ellos que hoy dejamos de remar en la misma embarcación, para buscar cada uno un bote que se ajuste a las necesidades que tenemos y que, al parecer, son distintas.

Espero que esta decisión sea la correcta y que podamos volver a reír, aunque sea, mirándonos de frente, cada uno desde su propia orilla.

13 agosto, 2007

Un año más...



Una de las cosas que más me agrada en la vida es estar de cumpleaños. El sólo hecho de que durante un día completo recibas el cariño y el afecto de las personas que te quieren, me alegra, me reconforta y me recarga de energía positiva.

El sábado 11 de agosto cumplí 33 años y los celebré en el campo, en la casa de unos primos. Mi hija me ayudó a soplar las velitas, probó la torta con su dedito y mi Guatón Chico abrió sus ojazos para ver todo lo que pasaba a su alrededor, sin entender mucho. Recibí muchos llamados deseándome lo mejor y lo pasé muy bien en "mi día".

Sé que a muchas personas no les agrada la idea de cumplir años, lo ven como un proceso de envejecimiento más que como un avance en el camino de la vida. Yo no soy de esas personas, para mí cumplir años es ganar experiencia, es ir cumpliendo etapas, es aprender, es llorar y reír, es emocionarse... es llenarse de vida.

Tengo un año más, un marido que me quiere y me acompaña, una hija que es una princesita en busca de su reino, aprendiendo cada día algo nuevo y un hijo que me mira como diciéndome que yo soy lo más importante para él. Tengo unos padres maravillosos, que día a día me demuestran lo que significa ser familia. Tengo unos hermanos que siempre me han apoyado y amigos con los que cuento cada vez que lo necesito. Tengo algunos problema que me ayudan a valorar los buenos momentos que nos ofrece la vida y me recuerdan que es necesario disfrutarlos... ¿necesito algo más?

La respuesta es sí. Necesito muchos más años para vivir...





25 mayo, 2007

Qué corta es la niñez



Acabo de hablar con mi hija y me contó que estaba muy preocupada porque no se había aprendido la canción del Pulpito... supongo que era una canción que le enseñaron en el jardín y que no alcanzó a memorizar, pero ese hecho me hizo pensar en mi niñez y en las inquietudes que uno tenía a esa edad.
¿Les ha pasado alguna vez que añoran volver a ser niños?
Yo veo a mi hija y me dan ganas de volver a esa etapa, cuando no importaba estar limpio o sucio, no importaba quién ganaba o quién perdía, sino sólo jugar una y otra vez; esa etapa cuando los amigos llegaban a tu casa a buscarte para jugar a las escondidas o al tombo, cuando la inocencia era la tónica y la maldad más grande era jugar con agua y terminar empapado.
De alguna forma, a través de los hijos, volvemos a ser niños y nos damos un espacio para saltar y reir de buena gana con cosas simples, volvemos a tener cosquillas, a pintar con témpera, a jugar con masitas (ex plasticina), a inventar cuentos, a imaginar historias, a ser felices con esos pequeños que iluminan nuestra vida.
La niñez es muy corta, pero hoy la voy a alargar y revivir jugando al "Pulpito" con mi hija.

21 marzo, 2006

Volví...


Después de más de dos meses desaparecida... volví.

La verdad es que no hay ninguna explicación para mi alejamiento, sólo pocas ganas de escribir, vacaciones entre medio y desgano. Pero ya me estaba dando cuenta que me faltaba "algo"... me faltaba compartir parte de mis pensamientos y mi interior, me faltaba comunicarme y escuchar las voces de otros, me faltaba este espacio.



Y lo primero que quiero compartir con ustedes, son las fotos de mi ecografía. El miércoles pasado, fuimos con Felipe y la Francis al examen y nos dieron una especial noticia: es un varoncito.



Más que las fotos, los invito a compartir mi alegría y emoción...

11 enero, 2006

Regalo de Cumpleaños




Si pudiera vivir nuevamente mi vida. En la próxima
trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan
perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que
he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría
más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más
helados y menos habas, tendría más problemas reales
y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y
prolíficamente cada minuto de su vida: claro que
tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener
solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna
parte sin un termómetro, una bolsa de agua
caliente, un paraguas y paracaídas; si pudiera
volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar
descalzo a principios de la primavera y seguiría
así hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más
amaneceres y jugaría más con los niños, si tuviera
otra vez la vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.


(Anónimo)




Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos
trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su
vestimenta
o bien no conversa con quien no
conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino
de emociones,
justamente estas que regresan el brillo
a los ojos y restauran los corazones
destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando esta infeliz
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
detrás de un sueño
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos...
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ!


(Pablo Neruda)




Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo,
tener miedo a la vida y a sus compromisos,
no vivir cada día como si fuera un ultimo suspiro.
Queda prohibido echar a alguien de menos sin
alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de abrazarse,
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen mas que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da, también te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.


(Pablo Neruda)




Tu amor es una prueba de que Dios me quiere… Feliz Cumpleaños, Feli!!

06 enero, 2006

La vida viene... pero también va


La vida es un camino, un sendero que nos invita a recorrerlo y a disfrutarlo mientras lo hacemos. Cada día se presenta una nueva oportunidad para conversar, para mirar, para apreciar, para querer, para tocar, para gustar, para escuchar, en fin, para vivir. Pero también nos da la posibilidad de crecer con cada nuevo desafío y problema que enfrentamos y ser capaces de ver la vida con ojos de niños, descubriendo en cada cosa que hagamos una verdadera aventura.






Me pasaron algunas cosas a fines del 2005 que sin duda marcarán el comienzo de este nuevo año. A principios de diciembre, Felipe y yo supimos que esperábamos nuestro segundo bebé y esa noticia nos llenó de alegría (la foto es la ecografía a las 8 semanas, tiene sólo 14 milímetros). Este embarazo marca el comienzo de una nueva etapa en nuestras vidas, cuando vemos que la familia crece y la casa se prepara para la llegada de un nuevo miembro. Es una nueva vida que comienza en mi vientre y que se espera con alegría y confianza. La vida viene...

Pero la vida también se mueve e intenta partir. Poco después de saber esta buena noticia, me enteré que a un muy buen amigo le detectaron cáncer. Simplemente escuchar esta palabra, me deja helada, con una sensación de vulnerabilidad difícil de explicar y con una espinita en el corazón que me molesta y me hace reflexionar sobre mi propia vida. Me hace pensar cómo el sendero por el que caminamos se oscurece y se vé melancólico. Me hace pensar, inevitablemente, en el fin del camino, en cuánto faltará para llegar al destino y en qué cosas me deparará la ruta que elegí. Me hace pensar en mi familia, en mi hija, en mi marido, mis padres, mis hermanos, mis amigos. Me hace reflexionar sobre las cosas que considero importantes y las prioridades que tengo hoy. Me hace recordar los buenos y malos momentos que he tenido a lo largo de mi vida. Y me hace pensar en el futuro... la vida también va...



20 diciembre, 2005

El día que naciste



Querida Fran:


Desde hace unos días tengo ganas de escribirte. Es que últimamente he recordado con cierta frecuencia el día que naciste, y como el tiempo a veces borra algunos detalles, decidí plasmar esas imágenes en esta carta, para que algún día, en un futuro un poco lejano, puedas leer estas líneas y saber cómo viví todo lo que pasó ese hermoso día, hace ya más de dos años.



La noche anterior, quizás previendo que pronto íbamos a tener bastante trabajo y poco tiempo, tu papá y yo quisimos relajarnos un poquito y salimos a comer. Fuimos a un restaurante que queda en Providencia, se llama Cap Ducal, donde comimos un pescado exquisito y aprovechamos de conversar, compartir nuestros pensamientos, nuestros deseos y ansias de verte y el desafío que habíamos decidido enfrentar cuando tomamos la decisión de buscarte. A esas alturas, las ganas de conocerte eran tan grandes como la panza que ostentaba con orgullo. Sin duda, uno de los períodos en que he estado más feliz fue durante los nueve meses que te tuve dentro de mí… aunque debo reconocer que al final, se hizo un poco difícil tanta espera.



El día que elegiste llegar fue un sábado. Con tu papá habíamos ido al control semanal del embarazo durante la mañana y el doctor nos dijo que mi presión estaba un poco alta, por lo que sólo esperaría una semana más para el parto, de lo contrario, habría que inducirlo. Ya llevabas 38 semanas acompañándome en mi vientre y las últimas "fotos" que teníamos de ti, mostraban una bebé sanita y cómodamente acurrucada.



Más tarde, fuimos a la casa de mis papás a almorzar. Teníamos planeado ver una carrera de caballos que transmitían por el cable, donde un jinete chileno (Santos) tenía la posibilidad de ganar, por primera vez, la Triple Corona, en Estados Unidos.



Del almuerzo no recuerdo mucho, pero debe haber sido bullicioso, como siempre. La casa de tus abuelos constantemente está llena de gente: amigos, pololas, pololos, primos, tíos… y no somos muy calladitos. Es como la canción de Pimpinela, creo que se llama La Familia, y en ella hablan de un almuerzo familiar en el que "hablan todos a la vez y después se pelean por un mes, pero cuando las cosas van mal a tu lado siempre están". Llegaste a una familia que es justamente así, sencilla, amorosa, cálida, preocupada…



Después de almuerzo, me tendí un rato junto a tu papá, en la pieza de tu tía Marcela, mientras esperábamos que comenzara la carrera. Me quedé dormida un rato, pero me desperté sorpresivamente cuando sentí que un líquido en mis piernas… se había roto la bolsa. Llamé a mi médico y me mandó rápidamente a la clínica. Tu tía Anita tuvo que ir a nuestra casa a buscar la maleta, les avisamos a tus otros abuelos que viven en Los Andes y salí de la casa de mis papás entre gritos de alegría y nervios por lo que venía.



Una vez que llegamos a la clínica, la matrona confirmó que ya era hora y se puso a llamar al equipo médico. En ese momento me puse un poco nerviosa, y es que yo escuchaba a la matrona mientras llamaba al segundo cirujano, a la arsenalera, al anestesista y a la pediatra, y le costó mucho encontrarlos, ya que varios de los que tenía en su lista andaban fuera de Santiago o fuera de Chile o en otro parto, por lo que por algunos momento pensé que las cosas iban a estar un poco difíciles. Por suerte, pronto se disiparon todos estos temores, ya que en algún momento ella confirmó que ya tenía todo el equipo listo.



Me llevaron a la habitación y entre tres enfermeras me registraron y me prepararon para el parto, que iba a ser cesárea, mientras tu papá se preocupaba de llenar los papeles de la clínica.



Al poco rato, me llevaban a pabellón y ahí me encontré con todo el equipo médico. Estaba un poco asustada, porque no sabía si le habían avisado a Felipe que yo ya estaba en pabellón y necesitaba a alguien conocido cerca de mí. El Dr. Remenik me decía una y otra vez que todo estaba bien y que iba a ser más bien rápido, porque ya había perdido bastante líquido. De pronto, entró tu papá y tu abuelita Nany, ella quiso estar presente también en tu nacimiento. Al poco rato que entraron, el doctor le dijo a tu papá que ya venías y él se levantó para mirar cómo aparecía tu cabecita seguida de tu pequeño cuerpo. Yo no podía ver nada y Felipe te acompañó mientras te limpiaban, luego te tomó en brazos y acercó tu carita a la mía. Estabas llorando, pero por un instante, cuando escuchaste mi voz, dejaste de llorar y te tranquilizaste. Ese momento fue increíble. Yo había leído en revistas muchos testimonios de madres que cuentan cómo sus pequeños bebés al momento de nacer, dejan de llorar cuando escuchan la voz de mamá, pero vivirlo es una experiencia única e irrepetible.



Te llevaron de mi lado, pero fuiste acompañada de tu papito, y yo me quedé con tu abuelita. Fue bastante bueno estar con ella, porque se me hizo eterno todo después.



Naciste a las 8:17 PM del sábado 7 de Junio de 2003, y volvimos a la habitación como a las 9. Estaba toda la familia, sólo faltabas tú. Me dijeron que te traerían una vez que estabilizaran tu temperatura. Yo sólo quería hablar y contar lo que había vivido, pero el doctor no me dejó, me dijo que no era bueno que conversara. Por supuesto que no le hice caso, no podía callarme todo lo que sentía.



Se me hizo eterna la espera y de repente apareciste, en esas cunitas con ruedas, con la ropita que habíamos preparado para ti y con la carita llena de paz. Por fin habías llegado a cambiar nuestras vidas.


02 diciembre, 2005

De cara a las elecciones




Estuve alejada bastante tiempo... la excusa es la misma de siempre: mucha pega, poco tiempo. Pero ahora que vuelvo a esta dimensión, me encuentro con algunos blogs que han dado espacio al debate, debido a las próximas elecciones. Me parece bien, me gusta discutir acerca del futuro de nuestro país.




Respecto a esto, me gustaría referirme a cierto archivo que está circulando por internet y que descalifica a la candidata de la Concertación: Michelle Bachelet. Espero que si alguno de ustedes lo recibe, no lo distribuya más, porque se hará cómplice de repartir mentiras, basura y frases sin argumento.




Yo entiendo y acepto que todos somos diferentes, por lo tanto, pensamos distinto y optamos por aquéllo que se adecúa más a nuestra forma de ver la vida. Pero eso no significa que descalifiquemos lo que no se ajusta a nuestros conceptos o critiquemos sin argumentos.




En el archivo que menciono, se declara que Bachelet no puede llegar a la Presidencia porque no ha llevado una vida ejemplar, ya que "ha tenido muchas parejas, tiene hijas de distintos padres y es atea". Yo no sé quién en este mundo tiene una vida "ejemplar". ¿Los señores Piñera, Lavín o Hirsch la tienen? ¿Ellos sí son un ejemplo? ¿Qué tiene que ver el hecho de que sea atea? Personalmente, me declaro católica e intento vivir mi vida según los valores cristianos que me han enseñado, pero conozco personas que son ateas y muy buenas personas, respetuosas del valor de la vida, creen en el amor e intentan hacer de éste un mundo mejor. Frente a este "argumento", dos cosas: Pinochet es una persona creyente, de misa dominical y aún así hizo mucho daño a nuestro país. No me interesa si el próximo Presidente es o no creyente, sólo me importa que sea una persona capaz de dar solución a los problemas que todos sabemos que existen.




Después se declara que ella está a favor del aborto, de los matrimonios gays y de la legalización de la marihuana, afirmaciones absolutamente falsas y que demuestran que la persona que hizo este archivo, es un completo ignorante, que ni siquiera lee el diario o ve las noticias o que, simplemente, quiere manchar la imagen de esta mujer en base a mentiras.




Finalmente, se hace un resumen diciendo que Bachelet "no es confiable para los demás partidos de su conglomerado, porque es rencorosa" y "no tiene estabilidad emocional porque no tiene marido ni relación estable". ¿De dónde sacan estas afirmaciones? ¿Desde cuándo una persona necesita tener pareja para ser estable emocionalmente? Creo que no se necesita decir más.




Voy a terminar este post, con un párrafo de un mail que escribió mi hermano, a raíz de este mismo archivo: "Está bien preocuparse por la persona que va a dirigir al país los próximos años, está bien opinar, discutir, hacer campaña, tratar de convencer a la gente de que vote por otra persona, en otras palabras, está bien hacer política, todos somos libres de hacerlo, pero hay que ejercer ese derecho con cierto criterio, con altura de miras, con juicios fundados y sin prejuicios. Discutamos sobre sus capacidades y falencias, sobre su trayectoria, sus logros o fracasos, estamos en todo el derecho (y deber) de hacerlo, pero no sobre si es casada o separada, o si es creyente o atea y menos sobre la 'moral'."



Debo agregar que tanto mi hermano como yo no vamos a votar por ella, pero creemos que este no es el camino para construir el Chile que queremos.

22 noviembre, 2005

Los gallos de mi vecino



Voy a contar una experiencia que me pasó la semana pasada y me dejó "marcando ocupado".



A los hijos de mi vecino les regalaron, hace unos meses, 6 pollitos en un supermercado y, obviamente, ellos quisieron mantenerlos en la casa como sus mascotas. Esto lo sé porque un día mi hija me llevó de la mano al balcón para mostrarme los "pío pío" que veía en el patio de ellos.




Pasó el tiempo, y aquellos pollitos comenzaron a crecer y nos fuimos dando cuenta que no eran hembras: se convirtieron en unos gallos. Estos jóvenes gallos comenzaron a cantar desde las 5:30 AM, de lunes a domingo. Tal como comprenderán, la situacion pasó de ser anecdótica a molesta, ya que yo no entendía por qué mi vecino no se llevaba estos animales, pero no me di el tiempo para conversar con ellos esta situación.




Recordé una circunstancia parecida que vi en los medios de comunicación hace varios años, donde un niño tenía un gallo de mascota y los vecinos habían intentado una y otra vez hacer que los padres de este niño recapacitaran y se llevaran al ave a un lugar donde pudiera cantar sin molestar a nadie.




Bueno, como soy la delegada de mi condominio, hablé con el administrador para que averiguara qué podía hacer para enfrentar esta situación, antes que se transformara en algo desagradable. Lo que le pedí fue una orientación para poder actuar bien. Junto con eso, le pedí lo mismo al conserje que tenemos.




Lo que pasó después, es digno de conventillo. El conserje decidió colocar una denuncia en la Municipalidad, desde donde vinieron a revisar el "supuesto criadero de aves" denunciado por esta persona. Jorge, mi vecino, reaccionó indignado, sin entender por qué sin mediar ninguna palabra, había tenido que lidiar con el inspector enviado por la Municipalidad y, al mismo tiempo, había tenido que calmar a sus hijos, quienes pensaron por un momento que venían a matar a sus mascotas. El conserje se defendió diciendo que había recibido órdenes de la delegada, o sea, de mí. Y a mí, el muy cínico, me había dicho que cuando mi vecino había reclamado, él se había echado toda la culpa, porque no quería causar problemas entre los vecinos y, además, me explicó cómo Jorge había amenazado con querellas por lo sucedido.
Sucedió que, por un par de días, cuando yo miraba a mis vecinos, veía a una pareja testaruda, amenazadora, enojona y antisocial, y no entendía qué pretendían con mantener a esos gallos en su casa. Hasta que decidí ir a hablar con ellos.




En ese momento, ambos entendimos lo que en realidad había pasado y cómo una tercera persona nos había indispuesto unos contra otros. Entendí lo importante que es el diálogo y enfrentar las situaciones con sinceridad, por muy difícil que parezca. Comprendí que hay personas inescrupulosas, que por salvar su pellejo, son capaces de inventar historias y mentir descaradamente. Pero lo que más me sorprendió, fue que desde ese día, miré a mis vecinos de otra manera.




Ya no eran testarudos, sino unos padres comprensivos, que quisieron enseñarles a sus hijos el valor de la vida, incluso la de un pequeño pollito. Ya no eran amenazadores, sino una familia que intentaba cuidar y protegerse de lo que consideraron un ataque a su intimidad. Ya no eran enojones, sino personas normales, que como nosotros, reaccionaron ante un estímulo adverso. Ya no eran antisociales, sino todo lo contrario. Me demostraron comprensión por la situación en la que yo me encontraba, me explicaron que ya se habían dado cuenta del problema que causaban y que habían tomado la decisión de llevarse a las aves a un campo. Pero también me dijeron lo que habían pensado de mí y que, afortunadamente, la percepción que tuvieron en un primer momento había mejorado rotundamente luego de esta conversación.




Qué increíble lo dañino que puede llegar a ser un comentario mal intencionado o una mentira. Y esto me ha tenido reflexiva toda la semana. Hoy los saludo de otra manera, porque descubrí en ellos a unas personas dignas de mi respeto y admiración. Pero no he podido dejar de pensar qué hubiera pasado si yo no me acerco a plantear mi punto de vista y dejo que las cosas sigan su cause.




Si olvidamos por un momento a esa persona que nos predispuso a estar mal, me pongo a pensar que cada uno de nuestros actos, por pequeños que sean, provocan una reacción en quienes nos rodean. Y no sabemos bien cómo será esa reacción. Muchas veces pensamos que si a nosotros nos deja contentos o nos resulta positivo algo, necesariamente tiene que pasar lo mismo con el resto. Nos olvidamos que cada ser es diferente y que, por lo tanto, actúa de manera distinta.




Creo que es bueno tener en cuenta esto a la hora de tomar decisiones, ya sea en nuestro hogar, con nuestros hijos, en la oficina, en la calle... en fin, en todas partes... creo que de esta manera podremos convertirnos en mejores personas...






14 noviembre, 2005

Yo estuve ahí


Ese sábado mi hija se despertó un poco más tarde, fue bueno, porque necesitaba unos minutos más de sueño.


A las 9 y media ya estaba lista, a si es que dediqué unos minutos más para dejar a Francisca levantada. Debo decir que aunque sabía que ella lo iba a pasar bien, porque sus abuelos vendrían a verla, no podía dejar de sentirme un poco culpable por quitarle la compañía de su madre ese día, y es que Felipe y yo generalmente dedicamos el sábado a actividades familiares. Pero yo quería ir, a si es que la dejé viendo un video de Barney en espera de los "tatas" y me fui.


Después de algunas complicaciones, que incluyeron enterarme que durante la madrugada habían robado el auto de mi vecino, organizar rápidamente una reunión de emergencia para tratar el tema de la seguridad en el condominio donde vivo (no lo había mencionado, pero soy uno de los tres delegados), hablar con mi hermanita para saber cómo había amanecido (el día anterior le habían sacado dos muelas), coordinar con mi madre su visita a mi casa y dar un par de vueltas buscando estacionamiento (al final, me enteré que en la Biblioteca hay estacionamientos) por fin llegué. Y pese a que había planeado presentarme relativamente temprano, los imponderables de siempre me hicieron aparecer justo a las 11 AM. Ahí estaba yo, en el primer Taller Legal para Bloggers.


El ambiente se notaba bueno, era como respirar "aire positivo". Creo que, de alguna manera, todos anhelábamos juntarnos. Miré un poco alrededor, pero no mucho, porque justo en ese momento Daniel Álvarez tomaba el micrófono para darnos la bienvenida. Lamentablemente, este aparatito nos jugó una mala pasada y toooooda la mañana tuvimos problemas. Pero eso no importaba, porque estaban las ganas de aprovechar el tiempo, a si es que pronto se dejó el micrófono a un lado y todos hablaron a viva voz.



Primero, la Mesa Redonda, moderada por
Christian Leal. Simplemente, notable. Debo decir que Roberto Arancibia se lució. Y es que no podía ser menos. Comprobé que el apodo de "el padre de los blogs chilenos" o "el maestro" le quedan perfectos. A Miguel Paz y Manuel Contreras no los ubicaba mucho, algo había leído sobre ellos, y escuché de su parte interesantes puntos de vista desde el ámbito del periodismo. Finalmente y por supuesto, Arturo Catalán y Soledad Ferreiro enriquecieron aún más la conversación.



Después, comenzamos con el taller. El primer tema fue "Libertad de Expresión y Responsabilidad", dictado por Rodrigo Moya, quien, debo confesar, me cautivó con su forma de hablar. Su expresión y convicción en cada frase y el entusiasmo que proyectaba al hablar, no dejó que me perdiera una sola palabra. Bien por ti, Rodrigo, y por los asistentes, ya que el tema era complicado y el público, exigente. Debido al retraso en el programa, quedaron algunas preguntas pendientes que los organizadores se comprometieron a responder a través de la página de Derechos Digitales, donde, además, está publicada la Guía Legal del Blogger.



Después de un merecido break, se dio paso al segundo bloque: "Derecho de Autor y Creative Commons", presentación hecha por Daniel Álvarez y Claudio Ruiz. En ella, nos enteramos que todos los bloggers o, por lo menos la gran mayoría, estamos actuando ilegalmente al publicar textos e imágenes sin la debida autorización de los autores, ya que en nuestro país las excepciones al derecho de autor son mínimas. Por supuesto que esto lo hemos hecho de manera involuntaria, por ello la importancia de haber participado en esta actividad, ya que nos entrega herramientas fundamentales para continuar en el mundo blog. Después, nos enseñaron lo que es
Creative Commons y cómo podíamos aprovechar sus ventajas. En resumen, "es una organización que permite a la gente publicar sus obras creativas bajo una licencia que da más flexibilidad que el de ‘todos los derechos reservados’, que viene por defecto en las leyes sobre derecho de autor". Para no caer en irregularidades, este texto lo copié diectamente del sitio de Creative Commons Chile.


Finalmente, el último bloque, "Privacidad y Normas Laborales", dictado por Alberto Cerda y Paula Jaramillo, quienes velozmente nos presentaron los límites de la privacidad, desde el punto de vista de los blogs, y la relación y los conflictos entre los bloggeros y sus trabajos.


Buenos temas, poco tiempo. Queremos más.


La experiencia fue muy buena. Y llegó para validar esta actividad frente a quienes aún están escépticos, aunque nosotros no necesitemos esa validez, pues mantendremos estos espacios propios de la misma manera como lo hemos venido haciendo hasta ahora.


Los blogs hoy en día son considerados una poderosa fuente de información, con potencialidades aún insospechadas. Tal como lo dijo Roberto en la Mesa Redonda, pronto estaremos entregando en nuestra información personal, además del número de teléfono y la dirección de mail, la dirección de nuestro blog. Recuerden que si no aparecen en Google, no existen. Por lo pronto, yo existo.


Gracias por la organización de este evento y espero que hagan más en un futuro cercano, porque el encuentro que se produjo fue más que sólo un taller. Fue un enriquecimiento desde todo punto de vista.

PS: Las fotos las saqué del Fotoreportaje que hizo Nelson Rodríguez en su blog y están bajo licencia de Creative Commons, por lo que se pueden pedir prestado, reciclar y republicar según las reglas de la licencia.









10 noviembre, 2005

Francisca

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Les presento a mi hija: Francisca. Tiene dos años y medio.
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Ella es inquieta y observadora a la vez. Cuando llega a un lugar desconocido, se toma un buen tiempo para mirar alrededor, estudiar un poco a las personas y tomar confianza, para luego presentarse tal cual es: como un pequeño terremoto. Pero a mí me gusta así. Me imagino que con cada mirada, descubre cosas y escondites que investigará una vez que se sienta segura. Y vaya si le gusta investigar!!
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Hoy la miré y la encontré más grande... había crecido y yo no me percaté. Ya no es una bebé, es una niña.
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¿En qué minuto creció?
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Quizás lo hizo mientras yo estaba en el trabajo, y me lo perdí. Quizás mientras dormía, y me lo perdí igual. Tal vez, cuando estaba en su Jardín... no lo sé. Sólo la veo distinta y me enorgullece y entristece a la vez.
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Quiero hacer una pausa para disfrutar este momento, porque sé que no se repetirá. Mi guagua creció...
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07 noviembre, 2005

Remodelación...




Estoy en proceso de cambio de look.


Me gusta más el color azul que el rosado...








04 noviembre, 2005

¿Y el Presente?


Una amiga me hizo reflexionar sobre cómo pasa el tiempo. Y nos dimos cuenta cómo el reloj marca las horas y no se detiene nunca... Y cómo, muchas veces, vivimos en función de lo que queremos llegar a ser o tener.


El año pasado, asistí a una charla en la que preguntaron abiertamente: "¿Qué es lo más importante en tu vida?". La mayoría contestamos que la familia, los hijos, la pareja, los padres o los amigos. Y luego nos preguntaron: "¿Cuánto tiempo a la semana le dedican a lo que es más importante para ustedes?", y muchos se dieron cuenta de que era muy poco el tiempo que le entregaban. Varios trabajaban y estudiaban para tener un futuro mejor, o llegaban muy tarde a la casa, porque tenían muchas cosas que hacer en el trabajo, o se daban cuenta que cuando llegaban a sus hogares, se sentaban junto a su familia a ver televisión: primero la teleserie, luego las noticias y después algún programa nocturno. Otros afirmaban: "yo más que cantidad, les dedico tiempo de calidad".


Es verdad que el futuro es importante, pero me pregunto: ¿qué pasa con el presente? ¿Qué pasa con tu hijo cuando te espera para jugar a la pelota, para mostrarte su trabajo de arte o, simplemente, para conversar sobre lo que hizo durante el día y tú llegas demasiado tarde? ¿Qué pasa con tu pareja, cuando quiere comunicarse contigo, compartir su experiencia o un momento de intimidad contigo y tú estás demasiado cansado o preocupado? ¿Qué pasa con tus amigos, cuando te llaman por teléfono para saber de ti o te invitan una y otra vez a tomarse un trago para conversar y tú no puedes? ¿Qué pasa con el hoy?


Nos pasamos la vida estudiando para tener un buen trabajo y ser un buen profesional. Luego, trabajamos para poder tener una buena situación económica, que nos permita tener aquéllo que deseamos, como una casa o un auto. Y ese trabajo lo orientamos al cargo que queremos lograr en un futuro no muy lejano. Y cada vez, dedicamos más horas al trabajo y menos a nuestra familia o amigos.



¿Y dónde quedó el Presente?


26 octubre, 2005

Amar es una Decisión


En la obra de Thorton Wilder, "La piel de nuestros dientes", Maggie confronta a su esposo Jorge, el cual está a punto de dejarla por otra mujer:

"Jorge, yo no me casé contigo porque fueras perfecto… yo me casé contigo, porque tú hiciste un compromiso conmigo, porque tú me hiciste una promesa. Esa promesa pasa por encima de tus errores. Y la promesa que yo te hice pasa por encima de mis errores. Dos personas imperfectas se casaron y fue la promesa la que hizo nuestro matrimonio. Y cuando nuestros hijos crecían, no fue la casa la que los protegió, no fue nuestro amor el que los protegió, fue esa promesa."

El jueves pasado, Felipe y yo cumplimos cuatro años de matrimonio, y como deben imaginarse, no han estado ausente los problemas y dificultades en nuestra relación. Toda persona que esté casada debe saber que cada año, cada mes, cada semana e incluso, cada nuevo día de matrimonio es un desafío. Pero es un hermoso desafío. Y es un desafío que nosotros mismos nos propusimos. Nadie me lo impuso. Yo, libre y espontáneamente tomé la decisión de amar a mi marido por el resto de mi vida. Sí, porque amar es una decisión.
La primera vez que leí esta frase, me sorprendió. Pero después de leerla varias veces, me di cuenta que es totalmente verdadera… amar es una decisión.

Amar es un verbo, una palabra que implica acción. Las personas que son proactivas, hacen del amor un verbo… aman, sirven, se sacrifican, escuchan, buscan, crean empatía con el otro, aprecian, afirman al ser amado… de esta manera, deciden amar y comprometerse el uno con el otro. Amar exige que nosotros dos incrementemos el valor de cada uno y nos enfoquemos en "¿Qué puedo hacer por ti?" en vez de "¿Qué obtengo para mi en todo esto?".
Cuando yo me casé, yo le prometí a mi esposo que lo amaría y respetaría por el resto de mi vida. Yo lo prometí. Yo le dije que lo acompañaría en salud o enfermedad, en las buenas y en las malas, hasta que la muerte nos separe. Y, en ningún momento durante la ceremonia, le exigí a él que hiciera lo mismo. Él, al igual que yo, libre y espontáneamente me hizo una promesa.

Y seguiremos juntos mientras respetemos esa promesa que nos hicimos y tomemos el amor como un valor que hay que trabajar y cultivar para mantenerlo, no como un sentimiento que puede desaparecer con el tiempo.
De esta manera, hoy declaro que quiero construir activamente mi matrimonio y escojo responder a mi esposo con el amor que le prometí.

Feliz Aniversario, mi amor… Hoy, igual que ayer, mantengo mi compromiso contigo y el proyecto de vida que juntos planeamos.
Estoy deseosa de arriesgarme cada día contigo y ver qué sucede…

El Matrimonio es un Arte, que debe ser creado cada día, con un "Te Amo", mirándonos a las caras para enfrentar la vida, confiando el uno en el otro los sentimientos y pensamientos más íntimos, pronunciando palabras de aprecio y demostrando el amor con actitudes y maneras ingeniosas.

Porque, tal como yo lo entiendo, "el amor es paciente, servicial y sin envidia. No quiere aparentar ni se hace el importante, no actúa con bajeza ni busca su propio interés. El amor no se deja llevar por la ira, sino que olvida las ofensas y perdona. Nunca se alegra de algo injusto y siempre le agrada la verdad. El amor disculpa todo; todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta. El amor nunca pasará." (Primera Carta de San Pablo a los Corintios).

17 octubre, 2005

Empezando





Cuando estaba en el Colegio, me hicieron leer el libro "Papaíto Piernas Largas" y debo confesar que, desde un principio, me cautivó. Debo haberlo leído como 10 veces y cada vez que me sentía sola o triste, lo tomaba y lo hojeaba. Para quien no lo conozca, se trata de una joven huérfana, de unos 18 años, que vive en un orfanato. Uno de los directores de la Casa Hogar decide pagarle los estudios superiores y, a cambio, ella debe escribirle para contarle cómo le va y, de paso, desarrollar habilidades epistolares y literarias al realizar esta tarea. Pero el personaje es muy simpático y como no conoce a su benefactor, decide llamarlo "Papaíto Piernas Largas", que es una forma de llamar a las arañas de patas largas. El sobrenombre proviene del hecho de que la única vez que ella vio a este acaudalado caballero, sólo pudo apreciar la larga sombra que se produjo cuando él salía por la puerta y las luces de un auto lo proyectaron a través de la galería que estaba en la entrada del orfanato. Pero ella no sólo usa este apodo para referirse a él, sino que además dirige sus cartas al "Querido Papaíto" y le cuenta por qué lo llama así. Lo que me gustó de este libro es que a través de esas cartas uno se va dando cuenta de todo lo que ella vive en la universidad, de este mundo nuevo al que ella accede y cómo poco a poco su vida va cambiando.



Después de leerlo la primera vez, comencé a escribir un Diario de Vida, pero lo dejé tiempo después, entre otras cosas, porque me dí cuenta que sólo lo tomaba cuando yo estaba mal y, por lo tanto, estaba lleno de cosas negativas.



Desde hace un tiempo ha vuelto a rondar en mi cabeza la idea de escribir y me vino una gran nostalgia, como ganas de volver a esa época en la que uno va descubriendo muchas cosas y tiene ganas de contarlas y compartirlas con alguien. Y se me ocurrió comenzar a escribir este blog. Me agrada la idea de pensar que, quizás, en algún minuto volveré a leer estas líneas y recordaré cómo me afectaron las cosas que me pasan y cómo me siento con respecto a ellas. Además, el hecho de compartir los pensamientos y reflexiones que nazcan a partir de esas experiencias me llama poderosamente la atención.